19/06/2013

Modelado de un Junípero de Taiwán

La siguiente foto muestra la planta que trabajaré en esta ocasión, se trata de un Juniperus de Taiwán perteneciente a una colección privada.

El propietario me explicó que lleva formando parte de su colección más de una década.




En fotografía puede parecer una planta grande pero os puedo asegura que no es grande, es inmensa.

Las medidas son las siguientes:  110 cms. de altura y 100 cms. de anchura de la copa.




Aunque a simple vista se puede apreciar una copa muy voluminosa que hace que la planta se vea un poco tosca, el corazón de este junípero es verdaderamente sutil y refinado.




Desde el nebari, se pueden apreciar dos líneas de subida de sabia que avanzan graciosamente en un juego de mostrarse y esconderse.




Ambas venas vivas están completamente formadas y muestran en su forma cilíndrica la naturalidad y la madurez de muchos años de desarrollo.




Solo con un breve examen de esta planta y teniendo un mínimo de criterio y conocimientos estéticos básicos ya se puede percibir a grandes rasgos hacía donde orientar el diseño para aprovechar las cualidades de esta planta, después está el gusto individual de cada uno para buscar un diseño apropiado.

Bueno... Lo primero que haré será eliminar una primera remesa de clara ramificación sobrante.



La rama podada, marcada en rojo en la fotografía posterior, al igual que la rama en el lado opuesto, se dirigían hacia el observador. Mantener ambas ramas en el diseño comprometerían mucho los conceptos de asimetría y profundidad.

La asimetría es muy importante en un diseño a nivel general, basándonos en que la naturaleza en sí es asimétrica, no obstante, existen ciertas zonas de un diseño bonsái, donde la simetría también juega un papel importante ya que crea un orden, este orden proporciona ese toque de refinamiento, quizás un poco marcial pero atrayente, como cuando vemos un desfile militar.

Después de la poda, convertiré la porción de rama que queda en un jin.
Quedará el vestigio de una rama que existió y que ya no permanece más que en nuestro recuerdo.

Los jines son detalles muy importantes que nos despierta ese sentimiento de impermanencia y de tristeza por las cosas que no volverán jamás y a medida que más vieja es la apariencia de ese jin más intensa será la sensación de añoranza y más condensado y simplificado será el recuerdo.
Esta simplicidad que buscamos nunca se interpretará como un sinónimo de miseria sino todo lo contrario, de subjetividad muy rica.










Bien, el siguiente paso será hacer una limpieza de las hojas y la ramificación sobrante teniendo en cuenta las zonas de vigor.

El principal hándicap de este trabajo radica en que la hoja de vigor está en las puntas de las ramas y el interior está muy debilitado debido a que desde hace mucho tiempo no se ha realizado ninguna tarea de pinzado y selección especifica para renovar el vigor de la copa.


Aspecto después de la tarea de limpieza y aclarado de la copa

Lo que conseguiré con este pinzado y la posterior y más eficiente colocación de la ramificación a través del alambrado, permitirá que el sol y el aire lleguen a todas y cada una de las hojas y este será el primer paso para rejuvenecer la copa completamente.

El siguiente paso será una exhaustiva limpieza de la corteza.




Con referencia a la limpieza de la vena viva, podemos identificar dos líneas de trabajo que dependerán del gusto personal.

Podemos preferir la corteza sin pulir que proporcionará un aspecto más rústico y natural con un refinamiento más discreto (entiéndase como un concepto y no como una medida) o una corteza pulida y casi brillante que resta un poco de naturalidad sin embargo gana en un refinamiento conceptualmente más disciplinado.

Evidentemente, en este caso al estar la corteza manchada de cal, no me queda más remedio que limpiarla y pulirla bien.





Ha llegado el momento de empezar a concretar algunos de los detalles estéticos que definirán el diseño y así lograr que esta planta evolucione favorablemente.

En primer lugar la ichi no eda no guarda consonancia con el carácter del tronco y tampoco tiene la relevancia que ha de tener en el conjunto del diseño, en este aspecto hay que trabajar para evidenciar y singularizar esta rama tan importante.

Detalle de la rama podada para simplificar la ichinoeda

Después de simplificar la rama, crearé un esbozo de shari que recorrerá la rama longitudinalmente.
Esta tarea necesitará de más atención en el futuro para ir definiendo correctamente la vena viva.




La siguiente tarea será seleccionar la ramificación, alambrar y posicionar...

... después de 12 horas de trabajo repartido en 3 días, por fin puedo dar por concluido el trabajo de esta planta.

Antes y después

Usualmente, antes de tocar una planta que necesita un modelado, mi primera tarea es observar con tranquilidad los rasgos generales sobre los cuales asentar el diseño general de la planta.

En este caso concreto y desde mi punto de vista, la elegancia es la mayor virtud general de esta planta por lo que todo el planteamiento está basado en el concepto estético, Miyabi.













Altura: 85 cms.
Anchura copa: 72 cms.

Foto final

24/05/2013

Trabajo de Madera 1

En esta ocasión, el trabajo principal consistirá en el tallado de la madera del olivo que podemos ver en la siguiente fotografía. Intentaré refinar donde considere que haga falta y mejoraré la claridad de las líneas. De paso, haré un boceto in situ sobre la planta, estudiando el diseño aproximado que la copa tendrá en un futuro. 

La siguiente fotografía muestra el estado general de la planta antes del trabajo.




Antes de llegar aquí, esta planta fue trabajada a groso modo hace un par de años. ---> Click aquí para ver.


El año pasado aproveche para trasplantarlo cambiando el ángulo de plantado para que se pueda apreciar la línea de subida de sabia.

Angúlo de plantado original

Fue necesario cortar parte del cepellón para adaptarlo a una maceta más reducida que la caja de fruta donde fue plantado después de su recuperación.



Detalle del corte del cepellón

Zona trasera después del trasplante

Volviendo a la primera fotografía, este es mi punto de partida.




A la altura del nebari no se aprecia la nitidez necesaria para diferenciar lo vivo de lo muerto.
En esta parte podemos ver algunos trozos de leña seca natural que tiene esta planta.




Primero limpiaré la parte natural ya que me servirá como muestra para la zona nueva que tallaré siguiendo el mismo patrón, después si es posible la mejoraré dándole un poco de más profundidad.

La siguiente fotografía muestra la zona de la parte intermedia, tengo que aplicarme de lleno ahora que es más fácil distinguir las vetas y las fibras de la madera.




La zona más alta también necesita ser refinada.




Bien, manos a la obra...
Lo primero será eliminar los chupones y ramas innecesarias. A continuación haré un defoliado parcial para poder trabajar con más facilidad.




En la primera parte del trabajo usaré poderosas fresas para un resultado en basto.





En la segunda etapa, fresas de cuello largo para profundizar y fresas medianas para trabajar un poco más el detalle.




En la tercera etapa, fresas pequeñas para conseguir detalles pequeños.



Para finalizar, usaré el soplete, cepillos de cobre y lijas para intentar naturalizar un poco el trabajo.




La siguiente fotografía muestra el resultado del trabajo a medio camino.





Después de varias horas doy por concluida esta tarea confiando en que el paso del tiempo trabajará a favor de mi intervención.

Ya solo me queda el rápido alambrado, colocación de la copa y poner el líquido de jin.
Aplicar el sulfocálcico es una cuestión de gusto personal y personalmente a mi me gusta el resultado que se obtiene después de algunos meses mojándose la madera con el agua del riego y a pleno sol, permitiendo que el contraste de color se torne en el adecuado.

Las siguientes fotografías muestran el resultado obtenido después del trabajo realizado.













La siguiente fotografía muestra el antes y después de esta sesión de trabajo.


Antes y después

Evidentemente aun faltan varios años para que la madera envejezca y la copa vaya cogiendo madurez, pero con este trabajo, el camino de esta planta ya puede verse con más claridad.

Si alguien está interesado en esta planta, está disponible en el Cajón IN/OUT, de la misma manera, si alguien está interesado en un trabajo de este tipo, puede ponerse en contacto conmigo.

Gracias por vuestra lectura.

Foto final

15/05/2013

Houou



En esta ocasión el artículo tratará sobre la remodelación de la planta que podemos ver en la siguiente fotografía.




Como podemos apreciar, se trata de un Pino Negro Japonés (Pinus Thumbergii) que desde hace más de una década forma parte de una importante colección privada.

El tamaño de este pino es 90 cms. de alto por 85 cms. de ancho.

Hace 15 años, este pino, sin ningún lugar a duda, era una planta de importación con unas cualidades bastante aceptables. 
Por aquella época en España, las importaciones de plantas de calidad llegaban con cuenta gotas, hoy en día sin embargo, la rápida expansión del bonsái, la gran afición y el creciente nivel que muestra nuestro país y por supuesto, el buen hacer de los profesionales que realizan una importación totalmente selectiva, eligiendo las plantas una a una directamente de los viveros japoneses, tenemos la posibilidad y la suerte, no solo de obtener plantas de importación muy asequibles con una buena relación calidad/precio sino también plantas de un altísimo nivel para los aficionados y coleccionistas más exigentes.

En nuestro caso y centrándonos en la planta protagonista de este artículo, podemos decir que debido al paso del tiempo y la evolución en la calidad del material, este pino negro, antaño una pieza con mucho futuro, por desgracia se ha convertido en una planta más del montón, por lo que mi objetivo principal, con la ayuda de un prudencial paso del tiempo, será comenzar una nueva etapa que ha de finalizar con el aumento de la calidad general de la planta.

Las siguientes fotografías muestran el nebari y parte del tronco antes de comenzar el trabajo. 


Detalle del nebari

Detalle del tronco

Para comenzar el trabajo, lo primero que haré será analizar la planta desde el punto de vista del cultivo ya que evidentemente necesita ser revisado.

Lo primero que me llama la atención es la altura del cepellón y su compactación.




Es evidentemente que la causa de la desproporcionada altura del cepellón se debe a que no ha sido trasplantado desde hace bastante tiempo.

Por norma general, un pino con cierta edad no ha de ser trasplantado de manera habitual si goza de un cultivo equilibrado, pero cuando el cepellón presenta el estado que presenta éste, claramente el tiempo desde la última vez que se trasplantó ha sido excesivo y por supuesto, esto trae consigo varios problemas que afectan al correcto cultivo.

La flecha de color rojo en fotografía anterior nos señala a groso modo la zona del tiesto que está totalmente saturada de raíces que han crecido en exceso. 
El motivo evidente de ese crecimiento es que al no ser trasplantado en su debido momento, la raíz ha crecido y ha llegado al fondo de la maceta desplazando el cepellón hacia arriba. Esta zona que queda por ese desplazamiento completamente libre de sustrato tiene una oxigenación excesiva y a causa del riego también una acumulación de agua excesiva por lo que el diámetro de la raíz se hace muy grueso y las raíces de esta zona se vigorizan mucho, a partir de entonces la raíz crece y crece y comienza a dar vueltas en el fondo, desplazando cada vez más el cepellón hacia arriba.

Uno de los puntos importantes en el cultivo y la estética de los pinos es equilibrar el vigor de la planta. Esto significa que los brotes crezcan de manera similar tanto arriba como abajo y tanto en el interior como en el exterior, solo de esta manera conseguiremos obtener el espesor característico en la copa de un pino negro, para poder llevar a cabo este punto existen unas técnicas específicas de pinzado y aclarado de agujas, y serán efectivas siempre que el cultivo sea el adecuado, en caso contrario será bastante difícil llevarlas a cabo por que jamás responderán como es debido y como nosotros esperamos que lo hagan.

En las siguientes fotografías podemos observar la situación de desequilibrio que existe en este pino.

Detalle de diferencias de vigor en misma rama y mismos puntos

Cuando tenemos diferencias de vigor importante, algunos brotes son perjudicados considerablemente como en el caso de la fotografía posterior.




En los lugares menos agraciados por el sol, el vigor de los brotes es muy muy bajo.




En las puntas de las ramas y en el ápice, contrariamente el vigor es excesivo.



Evidentemente si quiero que este pino comience a subir su calidad no queda más remedio que empezar a asegurar un buen cultivo partiendo de un trasplante el próximo año, pero mientras llega ese momento voy a mejorar un poco el cultivo y lo primero que haré sera arreglar la parte alta del cepellón.




Después de una limpieza superficial, corregiré un problema que impide que se pueda regar adecuadamente ya que debido a la compactación del cepellón, el agua no es absorbida correctamente y resbala por encima del sustrato derramándose por los laterales.




Lo que haré será eliminar el sustrato de los bordes y practicar varios boquetes que van a permitir que el agua penetre de manera adecuada saturando el interior del cepellón.




La siguiente fotografía muestra el resultado final una vez terminada esta tarea.




Esta tarea va a permitir que la planta mejore la absorción de agua y nutrientes, sin embargo será necesaria cierta precaución en los meses más calurosos. Subiremos un lateral de la maceta para ayudar a que el agua no se acumule en el fondo y pueda salir fácilmente por los agujeros de drenaje.




Por otro lado, aunque este no es un caso de compactación extrema del cepellón, si está lo suficientemente compacto como para producir algunos problemas en el cultivo por la imposibilidad por parte de la raíz de absorber correctamente el agua y los nutrientes y independientemente, está situación también puede acarrearnos problemas de carácter fitosanitarios.

En la siguiente fotografía podemos apreciar como varias agujas están dañadas.



Hay varias razones por las cuales las hojas de un pino pueden mostrar estos síntomas, las más usuales son por un ataque de ácaros o por un problema de micosis, esto quiere decir una enfermedad producida por un determinado hongo patógeno.

En nuestro caso particular, podemos apreciar como solo están dañadas las hojas viejas, sin embargo las nuevas están en perfectas condiciones. Este síntoma particular, unido a la compactación de la tierra y a la vejez del pino, me lleva a la conclusión que se trata de un hongo muy usual en los pinos viejos, podríamos decir que en casi todos, y que vive en la planta durante todo su ciclo vital, mostrándose solo cuando se dan ciertas circunstancias favorables para su desarrollo. Su nombre es Lophodermium pinastri, que aunque no es algo de extrema gravedad si es mejor tratarlo para evitar complicaciones.




Su tratamiento ha de hacerse de manera preventiva con un producto llamado Ridomil Gold Plus que además, debido a su composición y su amplio espectro, nos servirá como fungicida preventivo fundamental en coníferas e incluso útil para su uso en toda la colección.
Para mejorar la tierra y el cultivo, adicionalmente podemos usar una vez al mes algún producto basado en un principio activo llamado chitosán que se obtiene de la quitina presente en el exoesqueleto de los crustáceos y que es un suave fertilizante biofungicida.

Bien, el siguiente paso será realizar una selección de las acículas viejas a modo general para permitir que la luz y el aire penetren en el interior de la ramificación y promover el desarrollo de los brotes menos agraciados. A partir del próximo invierno, el aclarado de agujas viejas se comenzará a realizarse de un modo mucho más selectivo.




La fotografía anterior muestra el antes y después del aclarado de agujas.
Por ahora puedo dar por concluido el trabajo desde el punto de vista del cultivo.




La siguiente fotografía muestra el estado de la planta con los trabajos realizados hasta el momento.




El primer tramo del tronco es el principal hándicap a la hora de completar el trabajo desde el punto de vista estético, la abultación en esta zona resta mucho valor a la planta. 
Habrá que recapacitar con mucha tranquilidad la forma de mejorar, un poco este defecto.




A simple vista también son apreciables muchas cicatrices en el tronco. 





Algunas pasan casi desapercibidas, sin embargo la gran mayoría son muy visibles por lo que el siguiente paso será repasar y intentar mejorar las más evidentes.
Al estar la madera de los tocones extremadamente seca, he decidido realizar esta tarea con herramientas eléctricas por lo que después de un rato de trabajo y confiando en el posterior paso del tiempo, este es el resultado obtenido.


Antes

Después

Antes

Después

Antes
Después

Antes

Después

Una vez llegados aquí, buscaré un ángulo de plantado adecuado y comenzaré el alambrado y la posterior colocación de la ramificación.





Después de varias horas de alambrado ya puedo dar por finalizada esta tarea y la verdad es que me siento satisfecho con el resultado obtenido.

Mi intención en el diseño era dar un movimiento suave al conjunto ya que este pino tiene un tronco que asciende con un movimiento paulatino y delicado siempre hacia la misma dirección, sin embargo, en el último tramo cambia de dirección recordando un poco el gesto de alguien que camina alejándose y gira levemente la cabeza mirando de perfil hacia atrás...



... desde mi punto de vista creo que es un movimiento muy interesante y sugiere al observador el planteamiento de preguntas.


La siguiente fotografía muestra el resultado obtenido.




Una vez alcanzado este punto ya solo me queda una última tarea para finalizar el remodelado completo, intentar corregir lo máximo posible las cicatrices y el feo engrosamiento del tronco.

Las siguientes fotografías muestran a modo de recordatorio los siguientes y últimos puntos por mejorar.


Detalle cicatrices del tronco

Detalle engrosamiento.

Por mucho que se pueda mejorar la ramificación y la calidad de las hojas en este pino, el tronco es la parte de mayor peso en la calidad del conjunto y por tanto no existirá un aumento de calidad en la planta si dejamos el tronco tal y como está, por lo que antes de poner la mano encima sobre ella, ya había previsto un plan de acción para intentar mejorar el tronco.

En el siguiente esquema podemos ver en color verde la única rama importante que he tenido que eliminar para que el tronco se muestre con claridad. En rojo se aprecia la porción del tronco que se verá desde el frente y finalmente en azul un espacio vacío justo en la parte frontal y lateral, fruto de la rama podada y que recordará el vacío dejado por las cicatrices que vamos a trabajar a continuación y que darán un poco de naturalidad y coherencia al próximo trabajo del tronco.






Es evidente que aún faltan varios años para que la planta densifique la copa y naturalice los evidentes trazos dejados por la mano humana, pero estoy seguro que con el paso del tiempo, esta planta recuperará el esplendor que perdió hace ya mucho tiempo. 

Las siguientes fotografías muestran el resultado obtenido.







Antes y después

Gracias por vuestra lectura y disculpad por el ladrillo.

Altura: 75 cms.
Ancho de la copa: 55 cms.
Perímetro tronco: 35 cms.
Anchura nebari: 33 cms.

Foto final